Un poco de eso ha sido suficiente para liberarme del mundo, de sus penas,
de sus tormentos…Sólo con un poco puedo ir por el mundo. Me lo pasan mis cuates
que ya tienen más experiencias en los jales.
Jajajajaj..!! Es inevitable reír con las imágenes deformadas que pasan por
mi cabeza. No sé dónde estoy, tampoco me importa ¿para qué saberlo si lo peor
de mi vida ya ha pasado?
Allá viene una mujer. Toc, toc, toc… se acerca casi contando los pasos de
sus diminutos pies en zapatos de tacón. Sí… es hermosa!! Le pido que me regale
unas moneditas. Me mira y no es necesario que hable; sus ojos me han dicho todo
el asco que siente al ver mis manos ennegrecidas de suciedad amasada con sudor.
Jajajaja...¡¡ ésa suciedad que simplemente refleja lo que ha sido y es mi mundo. Sus cejas perfectas se unen mostrando una carita que muestra toda la repugnancia al sentir mi aliento a clefa, a gasolina o a lo que sea que haya inalado esa noche. Le doy asco y no la culpo, en realidad eso es lo único que puedo inspirar en las personas.
Pasa, igual que todos los demás que viven en medio de este desierto negro.
Se voltea, me mira y me lanza una moneda.
Jajajjaja..!!! Estoy feliz y no sé por qué, ¿cómo saberlo si mi cura para
los males ha logrado lo que quería: sacarme de este mundo. Por un momento me
olvido de mis viejos, de sus gritos, de sus peleas noche tras noche, de sus
golpes que han endurecido mi alma, que han empedrado mi corazón. Me olvido de
la cama donde me escondía para no escuchar y que no me escuche mi madre después
de recibir la dosis diaria de golpes ebrios que lanzaba mi viejo sobre su cara.
Wachan?* ése imbécil al que llamé padre tantas veces reemplazaba la cena con
un caldo de llanto crudo servido por mi madre y yo consumía en medio de la
oscuridad de la cama.
Miro la momeda, son 10 centavos ¡qué bien!, todavía reconozco los números
que la vieja gorda profesora que tuve me enseñaba.
El Papalo se acerca ¿qué quiere ahora?. Me lanza un golpe en la cara
y…¡Carajo!! No sé dónde han quedado los 10 centavos.
La gente se ha espantado y con razón, cómo tener miedo a un tipo sucio, ido
y con tantas marcas de la calle en el rostro. ¡¡ Qué miran, qué les importa!!!
Ustedes no saben nada de mi vida, ustedes no saben nada de sus vidas?? Qué es para
ustedes 10 centavos, no es nada, pero para mí significa la salida de este puto
mundo donde me ha tocado llegar, donde solo soy un pasajero mal cargado que
quiere irse de una buena vez !! Sigan su camino como lo han hecho ese par de
imbéciles a los que algún momento llamé padres.
¿Creen que no tuve sueños igual
que ustedes, igual que sus hijos? ¿Creen que yo no fui niño? No carajo!!! Yo
tenía una vida, yo quería una vida, quería que mi viejo me enseñara a jugar
fútbol, igual que a mis amigos!!
Ahora lo que único q quiero es salir de este mundo, de esta existencia
maldita que no vale la pena llamarla así. ¿Qué saben?? No saben nada ni de mí
ni de mí vida!! Sólo quería un poquito de eso…
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