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viernes, 7 de marzo de 2014

No les pido el 8 de marzo

Como no estaré conectada, NO les voy a pedir lo siguiente:

No les voy a pedir flores, sino respeto a mis derechos que tanto costó a las mujeres que me precedieron y que son sus abuelas, madres, hermanas, amigas, hijas, nietas, sobrinas y demás familia.

No me manden frases bonitas, por favor, no. Eso no me ayuda en nada, son bonitas solamente. No me vean como a una muñeca con su  90-60-90 o como florecita delicada, sino como a persona  de carne y hueso. 

No me piropeen con obscenidades cuando me vean pasar por la calle con un escote, una faldita corta, tacos altos, con mucho maquillaje o cuando simplemente muestre mucha piel, sólo déjenme pasar tranquila; incluso cuando no muestre mucha piel, sólo déjenme pasar tranquila. 

No me vean como  persona complicada, ni pongan en sus FBs esos memes donde nos muestran tan complejas. Podemos tener gustos diferentes y ser detallistas, que es diferente, pero eso no nos hace complicadas.

No me hagan políticas públicas o leyes porque "tienen que", sino porque así debe ser y porque lo hemos ganado en tantos años en los que hemos exigido  las mismas oportunidades que los varones y porque cuando hemos tenido esas oportunidades hemos sabido demostrar que podemos como cualquiera de Uds.

No les voy a pedir que cumplan esto por un día, sino por todos los días.

Y como no voy a estar conectada, les dejo este poemita.

Si Dios fuera una mujer

* Mario Bennedetti

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.