Hago un
paréntesis a esta hora, antes de dormir, en que puede ser que no esté tan lúcida (señores, son las 4 y algo de la mañana) para... no sé, tal vez contar un par de cosas q
tenía y quiero decir.
Lo cierto es que estoy otravez frente al blog y al teclado del monitor .
Lo cierto es que estoy otravez frente al blog y al teclado del monitor .
Bueno, así va la cosa: Cada día y a cada momento llegan y se van personas de nuestras vidas; las razones, miles: morir o nacer, la distancia o cercanía, el afecto o el rencor, qué sé yo…!!!
Lo interesante de que lleguen o se vayan es que siempre marcan un hito que redirecciona el camino que nosotros seguíamos o pensábamos marcado.
Si lo vemos así, no marcamos nuestro destino (en caso de que haya uno) o el camino que nos habíamos trazado. Cada nueva persona reencamina nuestros pasos, nuestras decisiones.
La llegada o la partida de cada nuevo ser siempre acarrea consigo enseñanza: buena o mala (porque lo malo también se aprende). Te enseñará a amar, a perdonar, a sonreír, a vivir, creer, confiar, abrazar, la humildad, etc. o en el peor de los casos te enseñará lo contrario de todo el listadito anterior.
El punto es que por cada nueva presencia o por cada nueva ausencia en nuestra existencia se debe agradecer. Por qué? Aquí un par de razones más: si las personas llegan es porque te enseñarán algo, como les dije más pa’rribita; si las personas se van es porque era tiempo de retirarse, ya hicieron su trabajo en nuestra vida, reencaminaron nuestros pasos y nuestro “destino” (insisto: esto en caso de que haya uno), te ayudaron a ser mejor o peor en otros casos, pero siempre te enseñan algo nuevo.
Cada uno de estos arribos
te lleva ese maravillo mundo del autodescubrimiento porque ninguno de nosotros
– y eso lo tenemos que aceptar – se conoce en la soledad, sino con la presencia de
otra persona que llegó o bien se fue. Ninguno de nosotros se entiende si no es
en la dimensión que entiende o conoce a otra persona.
Finalmente, como seres sociales que somos, somos el reflejo de lo que a nuestra vida llega o de nuestra vida se va.
Finalmente, como seres sociales que somos, somos el reflejo de lo que a nuestra vida llega o de nuestra vida se va.
Buenas noches!! zzzzzzzzzzzzz