11:30 de la noche. Estoy en la esquina de Estadium Hernando Siles esperando un minibús que me lleve hacia Villa Fátima rumbo a casa pero no aparece ningún o finalmente están llenos.11:50 de la noche.
Una muchacha se me acerca en total estado de ebriedad. Me pregunta incoherencias “sabes si ya vinieron?. ¿te vas a quedar?...” cosas así, “tonterías de borrachos” pienso yo.
Pasan 20 minutos y el minibús no aparece y la muchacha tampoco se va. Me alejo unos metros para poner la distancia, pero ella me sigue. “Amiga, debes creer que soy una ratera” me dice sin tapujos. No le contesto nada y… la verdad, sí se me ha pasado por la cabeza que puede ser peligrosa. Creo que con sólo alejarme podré dejarla atrás, pero ella me sigue y me insite en que yo pienso que es una antisocial. Pensándolo bien, ahora estoy más consiente de que puede ser peligrosa.
“¿Dónde vives?” le pregunto “en Santiago Segundo” balbucea apenas. En Santiago Segundo !!! !!Qué hace una muchacha que vive en El Alto, lejos, bebiendo en Miraflores, en otra ciudad !!. “Puedes tomar tu movilidad desde la otra avenida” y me contesta con algunas incoherencias que sinceramente me aburren y me molestan escuchar.
“Despáchame amiga” me dice y me toma del brazo, quiere abrazarme, como si fueramos viejas amigas. Yo me asusto más y creo estoy segura en un 70% que es peligrosa.
¡ Por fin!!! Aparece el minibús. Después de casi una hora de espera, por fin aparece el maldito minibús que me lleva a mi casa.
Logro escaparme del inesperado abrazo de la muchacha y pregunto al voceador para asegurarme de que me llevará hasta Villa Fátima. “Pase” me dice. Detrás de mi sube ella. Se sienta al lado mío en uno de los asientos plegables que tiene el minibús. “Me voy contigo”. “Pero este minibús no te lleva a Santiago segundo”. “No importa…"
Estoy más asustada. En algún momento de esos me pongo a pensar que no puede ser peligrosa. ¿Por qué pensar siempre lo peor ?? Pero, por otro lado… sus actitudes me dan a entender lo contrario. Estoy en un dilema: ayudarla o dejarla ahí. ¡¡No sé qué hacer.!!
Opto por ayudarla y pagar su pasaje. La verdad, no sé a dónde irá…
Una señora que está sentada en el asiento de atrás se da cuenta de la situación, me mira y mueve la cabeza en señal de negación y me da a entender que no vaya más allá de pagar el pasaje de la muchacha. Ahora sí que estoy re-asustada.
La muchacha se duerme y aprovecho para bajar a medio camino a mi casa. El minibús donde está continua su camino.
Hasta ahora me pregunto ¿qué habrá sido de ella?, ¿Quián habrá sido realmente? ¿Habrá sido peligrosa o sólo una muchacha ebria por las calles de La Paz?.
Finalmente creo que son preguntas que nunca me voy a contestar. Finalmente creo que estoy segura en otro minibús…o no????
Y si me pasara algo. ¿A quién acudiría? si a estas alturas ni en ellos se puede confíar...
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